Nueva vía de negocio: barcos de asistencia a parques eólicos marinos
En España existe únicamente un astillero público y 24 privados, consiguiendo en el primer semestre del año cerrar un contrato de nueva construcción solo Gondán.
Para agravar la situación, la Comisión Europea suspendió el pasado junio el tax lease , un sistema español de bonificación fiscal que permitía un descuento de hasta un 30% para el armador que contratase un barco.
Después de aplicar esta medida, el sector tocó fondo.El Gobierno intenta ahora y rápidamente que Bruselas dé el visto bueno a una nueva ayuda transitoria que se acercaría al 21% de descuento.
Tal y como están las cosas, los astilleros han fijado su mirada en el viento, pensando en la posibilidad de que la construcción naval ligue parte de su futuro a algo tan liviano.
En 2020 está previsto que se instalen 750 megavatios MW(molinos de viento)
El problema reside en la profundidad de la costa española, que es mucho más profunda que la de los demás países europeos, lo que encarece el anclaje de los aerogeneradores, y además los barcos destinados a su instalación cuesta 100 millones de euros, y uno de mantenimiento supera los 50 millones.
Pero lo más interesante para nuestra industria quizás resida en que existe más demanda que oferta de estos navíos.
En este campo los astilleros españoles tendrían una mayor ventaja sobre otros países debido a su alta cualificación, siendo más competitivos.
Acciones como las de pintura y soldadura de un aerogenerador podrían dar trabajo a los astilleros españoles en la propia costa, generando más actividad.
El País, domingo 23 de octubre del 2011 : Miguel Ángel García Vega
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